Parashá de la semana [HaShavúa]Parshat Noaj.

POR: Goal

 

El Descubrimiento del Planeta Tierra

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Quiero contarles acerca del mayor descubrimiento del milenio. No fue la imprenta. No fue América. No fue ni siquiera las vacunas. El mayor descubrimiento del milenio ocurrió cerca de su mismo fin.

POR: Por Tzvi Freeman

Fue el descubrimiento del Planeta Tierra. Estábamos tratando de alejarnos del Planeta Tierra, desde el momento mismo en que tuvimos que salir del jardín.

Construimos templos que trataban de alcanzar el cielo, para trascender nuestros lazos terrenales. Ciudades para mantener fuera la selvatiquez de la Tierra, como si no fuéramos parte de ella. Le dijimos que era un lugar oscuro y vil, que necesitábamos escapar de ella para alcanzar nuestro destino. La saqueamos, la violamos, la pavimentamos. Nuestros sueños eran sueños de dominar la Tierra.

Hasta que, finalmente, en el máximo de todos los sueños, escapamos de ella. Le dijimos: ¡Tierra, no te necesitamos más! AL fin y al cabo, ¡eres apenas un pequeño planeta en un tremendo universo! Vamos a salir a conquistar planetas más grandes y mejores que tú. ¡Nos haremos amos de las estrellas, de las galaxias!”.

Llegamos a la luna. La luna estaba desierta. Enviamos sondas a Marte. Marte estaba muerto. Al icono de la belleza, a Venus. Estaba vestida de nubes venenosas, quemantes. Y entonces los bolsillos del Congreso de EE.UU. quedaron vacíos de fondos para pagar nuestros inútiles sueños. Fue entonces que miramos hacia atrás, desde el espacio exterior, y descubrimos algo que nunca habíamos imaginado. Una brillante joya en la vasta oscuridad. Nunca antes habíamos conocido su belleza. El planeta más hermoso que una mente podía soñar.

Fue entonces que nos dimos cuenta de que todo lo que nuestros espíritus siempre quisieron estaba aquí. Que la necesitamos y que ella nos necesita a nosotros. Nuestro destino es el suyo y el suyo es el nuestro. Porque somos uno. Descubrimos el Planeta Tierra. Necesitamos salvar nuestro Planeta Tierra.

Hubo otro tiempo en el que estuvo en peligro, y entonces sólo había un hombre que podía salvarla. No porque fuera el único hombre justo. Había otros. Estaba Matusalén y sus discípulos. Pero Noé no era sólo un hombre espiritual. Era, como dice la Torá, “Un hombre de la Tierra”. Según nuestra tradición, Noé inventó el arado. Así, Di-s miró al mundo que Él había hecho y cómo se le había arrancado el alma a ese mundo, y vio a ese pueblo que oraba y meditaba y trascendía los límites del cuerpo y de la tierra, y dijo: “Ustedes no son la solución. Ustedes son parte del problema. Sólo Noé, quien sabe unir cuerpo y espíritu, cielo y tierra, solo él puede salvar Mi mundo”.

En nuestro siglo, durante los más horribles crímenes de la humanidad, hemos visto cómo DEL MILENIO personas espirituales se mantuvieron en silencio. El saqueo de la humanidad y de la tierra ocurrió con su permiso.

Pero ahora hemos descubierto el Planeta Tierra. Hemos descubierto la plenitud espiritual y la Divinidad dentro de ella. Y sabemos que si no podemos hacer la paz con la Tierra y entre nosotros, no sobreviviremos mucho tiempo.

El Credo de Noaj

En el amanecer de la creación, Di-s dio al primer ser humano seis reglas que debía seguir para que Su mundo pudiera sostenerse. Más tarde, después del Gran Diluvio, encargó a Noé una regla más. Así se relata en el Libro de Génesis según es interpretado por nuestra tradición en el Talmud. Vendrá un tiempo, nos dicen nuestros sabios, en el que los hijos de Noé estarán preparados para volver a ese camino. Ese será el comienzo de un nuevo mundo, un mundo de sabiduría y paz. Durante la mayor parte de la historia judía, Las circunstancias no permitieron que nuestro pueblo difundiera esos principios, salvo por medios indirectos. Cuando el Lubavítcher Rebe comenzó a hablar acerca de publicitarlos como preparación para una nueva era, estaba reviviendo una tradición casi perdida.

Lo que me fascina es el margen de movimientos que proporcionan. Resuenan igualmente en una choza de África y en un palacio de la India, en una escuela de Moscú y en un hogar suburbano de EE.UU. Son como Las líneas-guía de un gran maestro de música o de arte: firmes, confiables y comprehensivas; pero sólo son una base, y sobre esa base cada pueblo y cada persona pueden construir.

Según los Sabios del Talmud, hay 70 familias con 70 caminos dentro de la gran Familia del Hombre. Y cada individuo tiene su propio camino dentro de un camino. Pero hay una base universal para todos nosotros.

Quien viva según esas reglas, reconociendo que son lo que Di-s quiere de nosotros, es considerado por nuestra tradición como un justo. Esa persona es una constructora con una participación en el mundo como éste debe ser.

El credo de Noé es una herencia sagrada de todos los hijos de Noé, una herencia que toda persona en la faz de la tierra puede recitar todos los días. Y si un número suficiente de nosotros comienza a decir esas mismas palabras todos Los días, muy pronto veremos un mundo diferente. Más pronto de lo que podemos imaginar.

He aquí una expresión del “Credo de Noé”, según la tradición antigua, con algunas aclaraciones nuestras: Yo, hijo de Noé, cuidador de nuestro precioso planeta tierra, acepto sobre mi la responsabilidad por la paz y la unicidad en nuestro mundo, como fue aceptada por Adán y por Noé, transmitida por Moisés y su pueblo a lo largo de los siglos.

1. No adoraré a nadie ni a nada fuera del Creador Único, quien cuida de las criaturas de nuestro mundo, renovando el Acto de Creación en cada momento con sabiduría infinita, siendo vida para cada cosa En esta se incluye la oración, el estudio y la meditación.

2. No mostraré falta de respeto hacia el Creador de ninguna manera. Puede considerarse que esto incluye la falta de respeto por la belleza y la vida de la Creación.

3. No mataré. Cada ser humano, tal como Adán y Eva, es un mundo entero. Salvar una vida es salvar todo un mundo. Destruir una vida es destruir todo un mundo. Ayudar a otros a vivir es un corolario de ese principio. Cada ser humano que Dis ha creado está obligado a proveer a otros que estén necesitados.

4. Respetaré la institución del matrimonio. El matrimonio es un acto divino. El matrimonio de un hombre y una mujer es un reflejo de la Unicidad de Di-s y Su creación. La deshonestidad en el matrimonio es un ataque a esa Unicidad.

5. No tomaré lo que no me pertenece por derecho. Manéjese honestamente en todos sus negocios. Fiándonos en Di-s más que en nuestra propia connivencia, expresamos nuestra confianza en El como Proveedor de vida.

6. No causaré ningún daño a ninguna cosa viviente. Al principio de su creación, el hombre era el jardinero en el jardín de Edén, para que lo “cuidara y lo protegiere” Al principio, el Hombre tenía prohibido quitar la vida a ningún animal. Después del Gran Diluvio se le permitió consumir carne, pero con una advertencia: no causar sufrimientos innecesarios a ninguna criatura.

7. Tendré cortes de verdad y justicia en mi tierra. La justicia es asunto de Di-s, pero a nosotros se nos encarga establecer las leyes necesarias y hacerlas cumplir siempre que podamos. Cuando corregimos los males de la sociedad, estamos actuando como socios en el acto de sostener la creación.

Que las naciones conviertan sus espadas en rejas de arado. Que el lobo yazca con el cordero. Que la tierra se llene de sabiduría tal como las aguas cubren el fondo de los océanos. Y que todo eso sea pronto, durante la vida de todos nosotros, antes de lo que imaginamos.

Resumen de la Parashá Noaj Bereshit-Génesis 6:9-11:32

Di-s manda a Noaj, la única persona justa en un mundo consumido por la violencia y la corrupción, la construir una teivá (“Arca”), recubierta de brea en su interior y exterior. Un gran diluvio, dice Di-s, eliminará toda vida de la faz de la tierra; pero el arca flotará en el agua, resguardando a Noaj y a su familia, junto a dos miembros (macho y hembra) de cada especie animal.

La lluvia cae por 40 días y noches, y las aguas fluyen por 150 días más antes de comenzar a retroceder. El arca se reposa sobre el Monte Ararat, y desde su ventana, Noaj envía un cuervo, y luego una serie de palomas, “para ver si las aguas se fueron de la faz de la tierra”. Cuando la tierra se secó completamente, exactamente un año solar (365 días) luego del comienzo del Diluvio, Di-s manda a Noaj a salir de la teivá y repopular la tierra.

Noaj construye un altar y ofrece sacrificios a Di-s. Di-s jura nunca más destruir toda la humanidad por causa de sus acciones, y establece al arco iris como testimonio de Su nuevo pacto con el hombre. Di-s instruye a Noaj sobre la santidad de la vida; el asesinato es un crimen de pena capital, y, si bien el hombre tiene permitido comer carne de animales, tiene prohibido comer carne o beber sangre tomadas de un animal vivo.

Noaj planta un viñedo y se embriaga con su producto. Dos de sus hijos, Shem y Iafet, son bendecidos por cubrir la desnudez de su padre, mientras que su tercer hijo, Jam, es maldecido por sacar ventaja de su desgracia.

Los descendientes de Noaj quedan como un solo pueblo, con un lenguaje y una cultura comunes por diez generaciones. Luego desafían a su Creador al construir una gran torre que simboliza su invencibilidad; Di-s confunde su lenguaje de manera que “uno no comprende la lengua del otro”, causando que abandonen su proyecto y se dispersen por la tierra, separándose en setenta naciones.

La sección de Noaj concluye con la cronología de las diez generaciones desde Noaj hasta Avram (luego Avraham), y sus viajes desde su lugar de nacimiento en Ur Casdím a Jarán, en camino hacia la Tierra de Canaan

Parashá Noaj completa Bereshit-Génesis 6:9-11:32

Primera sección

Bereshit-Génesis Capítulo 6

Éstas son las crónicas de Nóaj: Nóaj era un hombre justo, perfecto en su generación. Nóaj caminaba con Dios. טאֵ֚לֶּה תּֽוֹלְדֹ֣ת נֹ֔חַ נֹ֗חַ אִ֥ישׁ צַדִּ֛יק תָּמִ֥ים הָיָ֖ה בְּדֹֽרֹתָ֑יו אֶת־הָֽאֱלֹהִ֖ים הִתְהַלֶּךְ־נֹֽחַ:
10 Nóaj engendró tres hijos: Shem, Jam y Iéfet. יוַיּ֥וֹלֶד נֹ֖חַ שְׁלשָׁ֣ה בָנִ֑ים אֶת־שֵׁ֖ם אֶת־חָ֥ם וְאֶת־יָֽפֶת:
11 El mundo era corrupto ante Dios, y la tierra estaba colmada de crimen. יאוַתִּשָּׁחֵ֥ת הָאָ֖רֶץ לִפְנֵ֣י הָֽאֱלֹהִ֑ים וַתִּמָּלֵ֥א הָאָ֖רֶץ חָמָֽס:
12 Dios vio el mundo, y estaba corrompido. Toda carne había pervertido su camino en la tierra. יבוַיַּ֧רְא אֱלֹהִ֛ים אֶת־הָאָ֖רֶץ וְהִנֵּ֣ה נִשְׁחָ֑תָה כִּֽי־הִשְׁחִ֧ית כָּל־בָּשָׂ֛ר אֶת־דַּרְכּ֖וֹ עַל־הָאָֽרֶץ:
13 Dios le dijo a Nóaj: “El fin de toda carne ha llegado anteMí. Elmundo está colmado de [el] crimen [del hombre]. Por consiguiente los destruiré con la tierra. יגוַיֹּ֨אמֶר אֱלֹהִ֜ים לְנֹ֗חַ קֵ֤ץ כָּל־בָּשָׂר֙ בָּ֣א לְפָנַ֔י כִּי־מָֽלְאָ֥ה הָאָ֛רֶץ חָמָ֖ס מִפְּנֵיהֶ֑ם וְהִנְנִ֥י מַשְׁחִיתָ֖ם אֶת־הָאָֽרֶץ:
14 ”Hazte un arca de madera de ciprés. Divide el arca en compartimientos. Calafatea el interior y el exterior con brea. ידעֲשֵׂ֤ה לְךָ֙ תֵּבַ֣ת עֲצֵי־גֹ֔פֶר קִנִּ֖ים תַּֽעֲשֶׂ֣ה אֶת־הַתֵּבָ֑ה וְכָֽפַרְתָּ֥ אֹתָ֛הּ מִבַּ֥יִת וּמִח֖וּץ בַּכֹּֽפֶר:
15 Así es cómo la construirás: la longitud del arca será de 300 codos, su anchura de 50 codos y su altitud de 30 codos. טווְזֶ֕ה אֲשֶׁ֥ר תַּֽעֲשֶׂ֖ה אֹתָ֑הּ שְׁל֧שׁ מֵא֣וֹת אַמָּ֗ה אֹ֚רֶךְ הַתֵּבָ֔ה חֲמִשִּׁ֤ים אַמָּה֙ רָחְבָּ֔הּ וּשְׁלשִׁ֥ים אַמָּ֖ה קֽוֹמָתָֽהּ:
16 Haz una claraboya para el arca. Hazla inclinada, de modo que sea de un codo [de ancho] en la cima. Coloca la puerta del arca a su lado. Haz una primera, segunda y tercera [cubierta]. טזצֹ֣הַר | תַּֽעֲשֶׂ֣ה לַתֵּבָ֗ה וְאֶל־אַמָּה֙ תְּכַלֶּ֣נָּה מִלְמַ֔עְלָה וּפֶ֥תַח הַתֵּבָ֖ה בְּצִדָּ֣הּ תָּשִׂ֑ים תַּחְתִּיִּ֛ם שְׁנִיִּ֥ם וּשְׁלִשִׁ֖ים תַּֽעֲשֶֽׂהָ:
17 ”Yo Mismo estoy trayendo el diluvio. Habrá agua sobre la tierra para destruir de debajo de los cielos toda carne que tenga en ella aliento de vida. Todo lo que está sobre el suelo morirá. יזוַֽאֲנִ֗י הִֽנְנִי֩ מֵבִ֨יא אֶת־הַמַּבּ֥וּל מַ֨יִם֙ עַל־הָאָ֔רֶץ לְשַׁחֵ֣ת כָּל־בָּשָׂ֗ר אֲשֶׁר־בּוֹ֙ ר֣וּחַ חַיִּ֔ים מִתַּ֖חַת הַשָּׁמָ֑יִם כֹּ֥ל אֲשֶׁר־בָּאָ֖רֶץ יִגְוָֽע:
18 Pero mantendré Mi compromiso de que tú entres en el arca. Estarás junto con tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos. יחוַֽהֲקִֽמֹתִ֥י אֶת־בְּרִיתִ֖י אִתָּ֑ךְ וּבָאתָ֙ אֶל־הַתֵּ֔בָה אַתָּ֕ה וּבָנֶי֛ךָ וְאִשְׁתְּךָ֥ וּנְשֵֽׁי־בָנֶי֖ךָ אִתָּֽךְ:
19 ”De toda vida, toda carne, trae al arca dos de cada clase para que vivan contigo. Serán macho y hembra. יטוּמִכָּל־הָ֠חַ֠י מִכָּל־בָּשָׂ֞ר שְׁנַ֧יִם מִכֹּ֛ל תָּבִ֥יא אֶל־הַתֵּבָ֖ה לְהַֽחֲיֹ֣ת אִתָּ֑ךְ זָכָ֥ר וּנְקֵבָ֖ה יִֽהְיֽוּ:
20 De cada especie individual de ave, de cada especie individual de ganado y de cada especie individual de animales de suelo, trae para ti dos de cada clase para que vivan. כמֵֽהָע֣וֹף לְמִינֵ֗הוּ וּמִן־הַבְּהֵמָה֙ לְמִינָ֔הּ מִכֹּ֛ל רֶ֥מֶשׂ הָֽאֲדָמָ֖ה לְמִינֵ֑הוּ שְׁנַ֧יִם מִכֹּ֛ל יָבֹ֥אוּ אֵלֶ֖יךָ לְהַֽחֲיֽוֹת:
21 Toma contigo todo el alimento que se comerá, y mantenlo en almacenamiento. Será alimento para ti y [los animales]”. כאוְאַתָּ֣ה קַח־לְךָ֗ מִכָּל־מַֽאֲכָל֙ אֲשֶׁ֣ר יֵֽאָכֵ֔ל וְאָֽסַפְתָּ֖ אֵלֶ֑יךָ וְהָיָ֥ה לְךָ֛ וְלָהֶ֖ם לְאָכְלָֽה:
22 Nóaj hizo todo lo que Dios le había mandado. Lo hizo [exactamente]. כבוַיַּ֖עַשׂ נֹ֑חַ כְּ֠כֹ֠ל אֲשֶׁ֨ר צִוָּ֥ה אֹת֛וֹ אֱלֹהִ֖ים כֵּ֥ן עָשָֽׂה:

Segunda sección

Bereshit-Génesis Capítulo 7

Dios le dijo a Nóaj: “Entra en el arca, tú y tu familia. He visto que eres justo ante Mí en esta generación. אוַיֹּ֤אמֶר יְהֹוָה֙ לְנֹ֔חַ בֹּֽא־אַתָּ֥ה וְכָל־בֵּֽיתְךָ֖ אֶל־הַתֵּבָ֑ה כִּי־אֹֽתְךָ֥ רָאִ֛יתִי צַדִּ֥יק לְפָנַ֖י בַּדּ֥וֹר הַזֶּֽה:
Toma siete parejas de todo animal puro, cada una formada por un macho y su hembra. De todo animal que no sea puro, toma dos, un macho y su hembra. במִכֹּ֣ל | הַבְּהֵמָ֣ה הַטְּהוֹרָ֗ה תִּקַּח־לְךָ֛ שִׁבְעָ֥ה שִׁבְעָ֖ה אִ֣ישׁ וְאִשְׁתּ֑וֹ וּמִן־הַבְּהֵמָ֡ה אֲ֠שֶׁ֠ר לֹ֣א טְהֹרָ֥ה הִ֛וא שְׁנַ֖יִם אִ֥ישׁ וְאִשְׁתּֽוֹ:
De las aves del cielo también toma siete parejas, cada una formada por un macho y su hembra. Que mantengan la simiente viva en la faz de toda la tierra, גגַּ֣ם מֵע֧וֹף הַשָּׁמַ֛יִם שִׁבְעָ֥ה שִׁבְעָ֖ה זָכָ֣ר וּנְקֵבָ֑ה לְחַיּ֥וֹת זֶ֖רַע עַל־פְּנֵ֥י כָל־הָאָֽרֶץ:
porque dentro de siete días traeré lluvia sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches. Borraré de la faz de la tierra todo organismo que he hecho”. דכִּי֩ לְיָמִ֨ים ע֜וֹד שִׁבְעָ֗ה אָֽנֹכִי֙ מַמְטִ֣יר עַל־הָאָ֔רֶץ אַרְבָּעִ֣ים י֔וֹם וְאַרְבָּעִ֖ים לָ֑יְלָה וּמָחִ֗יתִי אֶת־כָּל־הַיְקוּם֙ אֲשֶׁ֣ר עָשִׂ֔יתִי מֵעַ֖ל פְּנֵ֥י הָֽאֲדָמָֽה:
Nóaj hizo todo lo que Dios había mandado. הוַיַּ֖עַשׂ נֹ֑חַ כְּכֹ֥ל אֲשֶׁר־צִוָּ֖הוּ יְהֹוָֽה:
Nóaj tenía 600 años de edad cuando acaeció el diluvio; el agua estaba sobre la tierra. ווְנֹ֕חַ בֶּן־שֵׁ֥שׁ מֵא֖וֹת שָׁנָ֑ה וְהַמַּבּ֣וּל הָיָ֔ה מַ֖יִם עַל־הָאָֽרֶץ:
Nóaj, junto con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, entró en el arca antes de las aguas del diluvio. זוַיָּבֹ֣א נֹ֔חַ וּ֠בָנָ֠יו וְאִשְׁתּ֧וֹ וּנְשֵֽׁי־בָנָ֛יו אִתּ֖וֹ אֶל־הַתֵּבָ֑ה מִפְּנֵ֖י מֵ֥י הַמַּבּֽוּל:
Los animales puros, los animales que no eran puros, las aves y todo lo que andaba por la tierra חמִן־הַבְּהֵמָה֙ הַטְּהוֹרָ֔ה וּמִ֨ן־הַבְּהֵמָ֔ה אֲשֶׁ֥ר אֵינֶ֖נָּה טְהֹרָ֑ה וּמִ֨ן־הָע֔וֹף וְכֹ֥ל אֲשֶׁר־רֹמֵ֖שׂ עַל־הָֽאֲדָמָֽה:
vinieron de dos en dos a Nóaj, al arca. Eran macho y hembra, como Dios le había mandado a Nóaj. טשְׁנַ֨יִם שְׁנַ֜יִם בָּ֧אוּ אֶל־נֹ֛חַ אֶל־הַתֵּבָ֖ה זָכָ֣ר וּנְקֵבָ֑ה כַּֽאֲשֶׁ֛ר צִוָּ֥ה אֱלֹהִ֖ים אֶת־נֹֽחַ:
10 Pasaron siete días, y las aguas del diluvio estuvieron sobre la tierra. יוַיְהִ֖י לְשִׁבְעַ֣ת הַיָּמִ֑ים וּמֵ֣י הַמַּבּ֔וּל הָי֖וּ עַל־הָאָֽרֶץ:
11 Era en el año 600 de la vida de Nóaj, en el mes segundo, en el día diecisiete del mes. En ese día se rompieron todas las fuentes del gran abismo y se abrieron las compuertas de los cielos. יאבִּשְׁנַ֨ת שֵֽׁשׁ־מֵא֤וֹת שָׁנָה֙ לְחַיֵּי־נֹ֔חַ בַּחֹ֨דֶשׁ֙ הַשֵּׁנִ֔י בְּשִׁבְעָֽה־עָשָׂ֥ר י֖וֹם לַחֹ֑דֶשׁ בַּיּ֣וֹם הַזֶּ֗ה נִבְקְעוּ֙ כָּל־מַעְיְנוֹת֙ תְּה֣וֹם רַבָּ֔ה וַֽאֲרֻבֹּ֥ת הַשָּׁמַ֖יִם נִפְתָּֽחוּ:
12 Continuaría lloviendo sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches. יבוַיְהִ֥י הַגֶּ֖שֶׁם עַל־הָאָ֑רֶץ אַרְבָּעִ֣ים י֔וֹם וְאַרְבָּעִ֖ים לָֽיְלָה:
13 En ese mismo día, Nóaj entró en el arca junto con sus hijos, Shem, Jam y Iéfet. La mujer de Nóaj y las tres mujeres de sus hijos estaban con ellos. יגבְּעֶ֨צֶם הַיּ֤וֹם הַזֶּה֙ בָּ֣א נֹ֔חַ וְשֵֽׁם־וְחָ֥ם וָיֶ֖פֶת בְּנֵי־נֹ֑חַ וְאֵ֣שֶׁת נֹ֗חַ וּשְׁל֧שֶׁת נְשֵֽׁי־בָנָ֛יו אִתָּ֖ם אֶל־הַתֵּבָֽה:
14 Ellos [vinieron] junto con toda clase individual de bestia, toda clase individual de ganado, toda clase individual de animal de suelo y toda clase individual de criatura voladora: toda ave [y] todo animal alado. ידהֵ֜מָּה וְכָל־הַֽחַיָּ֣ה לְמִינָ֗הּ וְכָל־הַבְּהֵמָה֙ לְמִינָ֔הּ וְכָל־הָרֶ֛מֶשׂ הָֽרֹמֵ֥שׂ עַל־הָאָ֖רֶץ לְמִינֵ֑הוּ וְכָל־הָע֣וֹף לְמִינֵ֔הוּ כֹּ֖ל צִפּ֥וֹר כָּל־כָּנָֽף:
15 De toda carne que tiene en ella un aliento de vida, vinieron a Nóaj, al arca, de dos en dos. טווַיָּבֹ֥אוּ אֶל־נֹ֖חַ אֶל־הַתֵּבָ֑ה שְׁנַ֤יִם שְׁנַ֨יִם֙ מִכָּל־הַבָּשָׂ֔ר אֲשֶׁר־בּ֖וֹ ר֥וּחַ חַיִּֽים:
16 Aquellos que vinieron eran macho y hembra. De toda carne vinieron, como Dios [le] había mandado [a Nóaj]. Dios entonces lo selló en el interior. טזוְהַבָּאִ֗ים זָכָ֨ר וּנְקֵבָ֤ה מִכָּל־בָּשָׂר֙ בָּ֔אוּ כַּֽאֲשֶׁ֛ר צִוָּ֥ה אֹת֖וֹ אֱלֹהִ֑ים וַיִּסְגֹּ֥ר יְהֹוָ֖ה בַּֽעֲדֽוֹ:

Tercera sección

Bereshit-Génesis Capítulo 7

17 Hubo un diluvio en la tierra durante cuarenta días. Las aguas crecieron, levantando el arca, y ella se elevó del suelo. יזוַיְהִ֧י הַמַּבּ֛וּל אַרְבָּעִ֥ים י֖וֹם עַל־הָאָ֑רֶץ וַיִּרְבּ֣וּ הַמַּ֗יִם וַיִּשְׂאוּ֙ אֶת־הַתֵּבָ֔ה וַתָּ֖רָם מֵעַ֥ל הָאָֽרֶץ:
18 Las aguas se agitaron y crecieron mucho, y el arca comenzó a flotar sobre la superficie del agua. יחוַיִּגְבְּר֥וּ הַמַּ֛יִם וַיִּרְבּ֥וּ מְאֹ֖ד עַל־הָאָ֑רֶץ וַתֵּ֥לֶךְ הַתֵּבָ֖ה עַל־פְּנֵ֥י הַמָּֽיִם:
19 Las aguas sobre la tierra se agitaban [hacia arriba] mucho, y todas las altas montañas bajo los cielos fueron cubiertas. יטוְהַמַּ֗יִם גָּֽבְר֛וּ מְאֹ֥ד מְאֹ֖ד עַל־הָאָ֑רֶץ וַיְכֻסּ֗וּ כָּל־הֶֽהָרִים֙ הַגְּבֹהִ֔ים אֲשֶׁר־תַּ֖חַת כָּל־הַשָּׁמָֽיִם:
20 Las aguas se habían agitado hacia arriba quince codos y todas las montañas fueron cubiertas. כחֲמֵ֨שׁ עֶשְׂרֵ֤ה אַמָּה֙ מִלְמַ֔עְלָה גָּֽבְר֖וּ הַמָּ֑יִם וַיְכֻסּ֖וּ הֶֽהָרִֽים:
21 Toda carne que andaba por la tierra pereció: aves, ganado, bestias salvajes y todo animal inferior que pululaba sobre el suelo, así como también todo ser humano. כאוַיִּגְוַ֞ע כָּל־בָּשָׂ֣ר | הָֽרֹמֵ֣שׂ עַל־הָאָ֗רֶץ בָּע֤וֹף וּבַבְּהֵמָה֙ וּבַ֣חַיָּ֔ה וּבְכָל־הַשֶּׁ֖רֶץ הַשֹּׁרֵ֣ץ עַל־הָאָ֑רֶץ וְכֹ֖ל הָֽאָדָֽם:
22 Toda cosa sobre el suelo seco cuya vida era mantenida por la respiración murió. כבכֹּ֡ל אֲשֶׁר֩ נִשְׁמַת־ר֨וּחַ חַיִּ֜ים בְּאַפָּ֗יו מִכֹּ֛ל אֲשֶׁ֥ר בֶּחָֽרָבָ֖ה מֵֽתוּ:
23 [El diluvio] de este modo borró todo organismo que había estado en la faz de la tierra: la humanidad, el ganado, los animales de suelo y las aves del cielo. Fueron borrados de la tierra. Sólo Nóaj y aquellos con él en el arca sobrevivieron. כגוַיִּ֜מַח אֶת־כָּל־הַיְק֣וּם | אֲשֶׁ֣ר | עַל־פְּנֵ֣י הָֽאֲדָמָ֗ה מֵֽאָדָ֤ם עַד־בְּהֵמָה֙ עַד־רֶ֨מֶשׂ֙ וְעַד־ע֣וֹף הַשָּׁמַ֔יִם וַיִּמָּח֖וּ מִן־הָאָ֑רֶץ וַיִּשָּׁ֧אֶר אַךְ־נֹ֛חַ וַֽאֲשֶׁ֥ר אִתּ֖וֹ בַּתֵּבָֽה:
24 Las aguas se agitaron sobre la tierra durante 150 días. כדוַיִּגְבְּר֥וּ הַמַּ֖יִם עַל־הָאָ֑רֶץ חֲמִשִּׁ֥ים וּמְאַ֖ת יֽוֹם:


Bereshit-Génesis Capítulo 8

Dios dio una consideración especial a Nóaj, y a todas las bestias y el ganado con él en el arca. Dios hizo que soplara un viento sobre la tierra, y las aguas comenzaron a descender. אוַיִּזְכֹּ֤ר אֱלֹהִים֙ אֶת־נֹ֔חַ וְאֵ֤ת כָּל־הַֽחַיָּה֙ וְאֶת־כָּל־הַבְּהֵמָ֔ה אֲשֶׁ֥ר אִתּ֖וֹ בַּתֵּבָ֑ה וַיַּֽעֲבֵ֨ר אֱלֹהִ֥ים ר֨וּחַ֙ עַל־הָאָ֔רֶץ וַיָּשֹׁ֖כּוּ הַמָּֽיִם:
Las fuentes del abismo y las compuertas del cielo fueron selladas. El aguacero de los cielos de este modo cesó. בוַיִּסָּֽכְרוּ֙ מַעְיְנֹ֣ת תְּה֔וֹם וַֽאֲרֻבֹּ֖ת הַשָּׁמָ֑יִם וַיִּכָּלֵ֥א הַגֶּ֖שֶׁם מִן־הַשָּׁמָֽיִם:
Las aguas retrocedieron de la tierra. Continuaron retrocediendo, y al cabo de 150 días, el agua había [visiblemente] disminuido. גוַיָּשֻׁ֧בוּ הַמַּ֛יִם מֵעַ֥ל הָאָ֖רֶץ הָל֣וֹךְ וָשׁ֑וֹב וַיַּחְסְר֣וּ הַמַּ֔יִם מִקְצֵ֕ה חֲמִשִּׁ֥ים וּמְאַ֖ת יֽוֹם:
En el mes séptimo, en el día diecisiete del mes, el arca se posó sobre las montañas de Ararat. דוַתָּ֤נַח הַתֵּבָה֙ בַּחֹ֣דֶשׁ הַשְּׁבִיעִ֔י בְּשִׁבְעָֽה־עָשָׂ֥ר י֖וֹם לַחֹ֑דֶשׁ עַ֖ל הָרֵ֥י אֲרָרָֽט:
Las aguas continuaron disminuyendo [visiblemente] hasta el mes décimo. En el mes décimo, en el primero del mes, los picos de las montañas se hicieron visibles. הוְהַמַּ֗יִם הָיוּ֙ הָל֣וֹךְ וְחָס֔וֹר עַ֖ד הַחֹ֣דֶשׁ הָֽעֲשִׂירִ֑י בָּֽעֲשִׂירִי֙ בְּאֶחָ֣ד לַחֹ֔דֶשׁ נִרְא֖וּ רָאשֵׁ֥י הֶֽהָרִֽים:
Después de cuarenta días, Nóaj abrió la ventana que había hecho en el arca. ווַיְהִ֕י מִקֵּ֖ץ אַרְבָּעִ֣ים י֑וֹם וַיִּפְתַּ֣ח נֹ֔חַ אֶת־חַלּ֥וֹן הַתֵּבָ֖ה אֲשֶׁ֥ר עָשָֽׂה:
Envió al cuervo afuera, y éste partió. Fue de un lado para otro hasta que el agua se hubo secado de la superficie del suelo. זוַיְשַׁלַּ֖ח אֶת־הָֽעֹרֵ֑ב וַיֵּצֵ֤א יָצוֹא֙ וָשׁ֔וֹב עַד־יְב֥שֶׁת הַמַּ֖יִם מֵעַ֥ל הָאָֽרֶץ:
Entonces envió a la paloma para ver si el agua había descendido de la superficie del suelo. חוַיְשַׁלַּ֥ח אֶת־הַיּוֹנָ֖ה מֵֽאִתּ֑וֹ לִרְאוֹת֙ הֲקַ֣לּוּ הַמַּ֔יִם מֵעַ֖ל פְּנֵ֥י הָֽאֲדָמָֽה:
La paloma no pudo encontrar ningún lugar para hacer descansar sus patas, y retornó a él, al arca. Había todavía agua sobre toda la superficie de la tierra. [Nóaj] extendió la mano y la trajo hacia él al arca. טוְלֹא־מָֽצְאָה֩ הַיּוֹנָ֨ה מָנ֜וֹחַ לְכַף־רַגְלָ֗הּ וַתָּ֤שָׁב אֵלָיו֙ אֶל־הַתֵּבָ֔ה כִּי־מַ֖יִם עַל־פְּנֵ֣י כָל־הָאָ֑רֶץ וַיִּשְׁלַ֤ח יָדוֹ֙ וַיִּקָּחֶ֔הָ וַיָּבֵ֥א אֹתָ֛הּ אֵלָ֖יו אֶל־הַתֵּבָֽה:
10 Esperó otros siete días, y una vez más envió a la paloma afuera del arca. יוַיָּ֣חֶל ע֔וֹד שִׁבְעַ֥ת יָמִ֖ים אֲחֵרִ֑ים וַיֹּ֛סֶף שַׁלַּ֥ח אֶת־הַיּוֹנָ֖ה מִן־הַתֵּבָֽה:
11 La paloma retornó a él hacia el atardecer, y había en su pico una hoja de olivo recién arrancada. Nóaj supo entonces que el agua había descendido de la tierra. יאוַתָּבֹ֨א אֵלָ֤יו הַיּוֹנָה֙ לְעֵ֣ת עֶ֔רֶב וְהִנֵּ֥ה עֲלֵה־זַ֖יִת טָרָ֣ף בְּפִ֑יהָ וַיֵּ֣דַע נֹ֔חַ כִּי־קַ֥לּוּ הַמַּ֖יִם מֵעַ֥ל הָאָֽרֶץ:
12 Esperó todavía otros siete días y envió a la paloma [nuevamente]. Esta vez ya no retornó a él. יבוַיִּיָּ֣חֶל ע֔וֹד שִׁבְעַ֥ת יָמִ֖ים אֲחֵרִ֑ים וַיְשַׁלַּח֙ אֶת־הַיּוֹנָ֔ה וְלֹא־יָֽסְפָ֥ה שֽׁוּב־אֵלָ֖יו עֽוֹד:
13 En el año 601 [de la vida de Nóaj], en el primer [mes], en el primero del mes, el suelo estaba seco y Nóaj quitó la cubierta del arca. Vio que la superficie del suelo comenzaba a secarse. יגוַיְהִ֠י בְּאַחַ֨ת וְשֵֽׁשׁ־מֵא֜וֹת שָׁנָ֗ה בָּֽרִאשׁוֹן֙ בְּאֶחָ֣ד לַחֹ֔דֶשׁ חָֽרְב֥וּ הַמַּ֖יִם מֵעַ֣ל הָאָ֑רֶץ וַיָּ֤סַר נֹ֨חַ֙ אֶת־מִכְסֵ֣ה הַתֵּבָ֔ה וַיַּ֕רְא וְהִנֵּ֥ה חָֽרְב֖וּ פְּנֵ֥י הָֽאֲדָמָֽה:
14 Hacia el mes segundo, en el día veintisiete del mes, el suelo estaba completamente seco. ידוּבַחֹ֨דֶשׁ֙ הַשֵּׁנִ֔י בְּשִׁבְעָ֧ה וְעֶשְׂרִ֛ים י֖וֹם לַחֹ֑דֶשׁ יָֽבְשָׁ֖ה הָאָֽרֶץ:

Cuarta sección

Bereshit-Génesis Capítulo 8

15 Dios le habló a Nóaj diciendo: טווַיְדַבֵּ֥ר אֱלֹהִ֖ים אֶל־נֹ֥חַ לֵאמֹֽר:
16 “Sal del arca; tú, junto con tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos. טזצֵ֖א מִן־הַתֵּבָ֑ה אַתָּ֕ה וְאִשְׁתְּךָ֛ וּבָנֶ֥יךָ וּנְשֵֽׁי־בָנֶ֖יךָ אִתָּֽךְ:
17 Toma contigo toda criatura viviente de toda carne: aves, ganado y todos los animales de suelo que andan por la tierra. Que pululen sobre la tierra. Procrearán y se multiplicarán sobre la tierra”. יזכָּל־הַֽחַיָּ֨ה אֲשֶׁר־אִתְּךָ֜ מִכָּל־בָּשָׂ֗ר בָּע֧וֹף וּבַבְּהֵמָ֛ה וּבְכָל־הָרֶ֛מֶשׂ הָֽרֹמֵ֥שׂ עַל־הָאָ֖רֶץ הַיְצֵ֣א (כתיב הוצא)אִתָּ֑ךְ וְשָֽׁרְצ֣וּ בָאָ֔רֶץ וּפָר֥וּ וְרָב֖וּ עַל־הָאָֽרֶץ:
18 Nóaj salió del arca junto con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. יחוַיֵּ֖צֵא־נֹ֑חַ וּבָנָי֛ו וְאִשְׁתּ֥וֹ וּנְשֵֽׁי־בָנָ֖יו אִתּֽוֹ:
19 Toda bestia, todo animal de suelo y toda ave –todo lo que anda por la tierra– salió del arca por familias. יטכָּל־הַֽחַיָּ֗ה כָּל־הָרֶ֨מֶשׂ֙ וְכָל־הָע֔וֹף כֹּ֖ל רוֹמֵ֣שׂ עַל־הָאָ֑רֶץ לְמִשְׁפְּחֹ֣תֵיהֶ֔ם יָֽצְא֖וּ מִן־הַתֵּבָֽה:
20 Nóaj construyó un altar para Dios. Tomó algunos de todo el ganado puro y todas las aves puras, y sacrificó ofrendas completamente quemadas sobre el altar. כוַיִּ֥בֶן נֹ֛חַ מִזְבֵּ֖חַ לַֽיהֹוָ֑ה וַיִּקַּ֞ח מִכֹּ֣ל | הַבְּהֵמָ֣ה הַטְּהֹרָ֗ה וּמִכֹּל֙ הָע֣וֹף הַטָּה֔וֹר וַיַּ֥עַל עֹלֹ֖ת בַּמִּזְבֵּֽחַ:
21 Dios aspiró la fragancia apaciguadora, y Dios Se dijo a Sí Mismo: “Nunca más maldeciré el suelo por causa del hombre, puesto que la inclinación del corazón del hombre esmala desde su juventud. Nunca más abatiré toda vida como acabo de hacer. כאוַיָּ֣רַח יְהֹוָה֘ אֶת־רֵ֣יחַ הַנִּיחֹ֒חַ֒ וַיֹּ֨אמֶר יְהֹוָ֜ה אֶל־לִבּ֗וֹ לֹ֣א אֹ֠סִ֠ף לְקַלֵּ֨ל ע֤וֹד אֶת־הָֽאֲדָמָה֙ בַּֽעֲב֣וּר הָֽאָדָ֔ם כִּ֠י יֵ֣צֶר לֵ֧ב הָֽאָדָ֛ם רַ֖ע מִנְּעֻרָ֑יו וְלֹֽא־אֹסִ֥ף ע֛וֹד לְהַכּ֥וֹת אֶת־כָּל־חַ֖י כַּֽאֲשֶׁ֥ר עָשִֽׂיתִי:
22 Mientras la tierra perdure, la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche nunca más cesarán [de existir]”. כבעֹ֖ד כָּל־יְמֵ֣י הָאָ֑רֶץ זֶ֡רַע וְ֠קָצִ֠יר וְקֹ֨ר וָחֹ֜ם וְקַ֧יִץ וָחֹ֛רֶף וְי֥וֹם וָלַ֖יְלָה לֹ֥א יִשְׁבֹּֽתוּ:

Bereshit-Génesis Capítulo 9

Dios bendijo a Nóaj y a sus hijos. Les dijo: “Sean fructíferos y multiplíquense, y llenen la tierra. אוַיְבָ֣רֶךְ אֱלֹהִ֔ים אֶת־נֹ֖חַ וְאֶת־בָּנָ֑יו וַיֹּ֧אמֶר לָהֶ֛ם פְּר֥וּ וּרְב֖וּ וּמִלְא֥וּ אֶת־הָאָֽרֶץ:
Habrá un temor y pavor a ustedes inculcado en todas las bestias salvajes de la tierra, y todas las aves del firmamento, en todo lo que ande por el suelo y en todo pez del mar. Los he puesto en las manos de ustedes. בוּמוֹרַֽאֲכֶ֤ם וְחִתְּכֶם֙ יִֽהְיֶ֔ה עַ֚ל כָּל־חַיַּ֣ת הָאָ֔רֶץ וְעַ֖ל כָּל־ע֣וֹף הַשָּׁמָ֑יִם בְּכֹל֩ אֲשֶׁ֨ר תִּרְמֹ֧שׂ הָֽאֲדָמָ֛ה וּבְכָל־דְּגֵ֥י הַיָּ֖ם בְּיֶדְכֶ֥ם נִתָּֽנוּ:
“Toda cosa que semueve que vive será para ustedes como alimento. Como la vegetación de las plantas, les he [ahora] dado todo. גכָּל־רֶ֨מֶשׂ֙ אֲשֶׁ֣ר הוּא־חַ֔י לָכֶ֥ם יִֽהְיֶ֖ה לְאָכְלָ֑ה כְּיֶ֣רֶק עֵ֔שֶׂב נָתַ֥תִּי לָכֶ֖ם אֶת־כֹּֽל:
Pero sin embargo, no pueden comer la carne de una criatura que esté aún con vida. דאַךְ־בָּשָׂ֕ר בְּנַפְשׁ֥וֹ דָמ֖וֹ לֹ֥א תֹאכֵֽלוּ:
“Sólo de la sangre de sus propias vidas demandaré cuenta. Demandaré [tal] cuenta de la mano de toda bestia salvaje. De la mano del hombre –[incluso] de la mano del propio hermano de un hombre– demandaré cuenta de [toda] vida humana. הוְאַ֨ךְ אֶת־דִּמְכֶ֤ם לְנַפְשֹֽׁתֵיכֶם֙ אֶדְר֔שׁ מִיַּ֥ד כָּל־חַיָּ֖ה אֶדְרְשֶׁ֑נּוּ וּמִיַּ֣ד הָֽאָדָ֗ם מִיַּד֙ אִ֣ישׁ אָחִ֔יו אֶדְר֖שׁ אֶת־נֶ֥פֶשׁ הָֽאָדָֽם:
El que derrame sangre humana tendrá su propia sangre derramada por el hombre, puesto que Dios hizo al hombre a Su propia imagen. ושֹׁפֵךְ֙ דַּ֣ם הָֽאָדָ֔ם בָּֽאָדָ֖ם דָּמ֣וֹ יִשָּׁפֵ֑ךְ כִּ֚י בְּצֶ֣לֶם אֱלֹהִ֔ים עָשָׂ֖ה אֶת־הָֽאָדָֽם:
“Ahora bien, sean fructíferos ymultiplíquense, pululen por sobre toda la tierra y lleguen a ser populosos en ella”. זוְאַתֶּ֖ם פְּר֣וּ וּרְב֑וּ שִׁרְצ֥וּ בָאָ֖רֶץ וּרְבוּ־בָֽהּ:

Quinta sección

Bereshit-Génesis Capítulo 9

8Dios le dijo a Nóaj y a sus hijos con él diciendo: חוַיֹּ֤אמֶר אֱלֹהִים֙ אֶל־נֹ֔חַ וְאֶל־בָּנָי֥ו אִתּ֖וֹ לֵאמֹֽר:
“Yo Mismo estoy haciendo un pacto con ustedes y con sus descendientes después de ustedes. טוַאֲנִ֕י הִֽנְנִ֥י מֵקִ֛ים אֶת־בְּרִיתִ֖י אִתְּכֶ֑ם וְאֶת־זַרְעֲכֶ֖ם אַֽחֲרֵיכֶֽם:
10 [Incluirá también] a toda criatura viviente que está con ustedes entre las aves, el ganado y todas las bestias de la tierra con ustedes: todos los que salieron del arca, incluyendo todo animal sobre la tierra. יוְאֵ֨ת כָּל־נֶ֤פֶשׁ הַֽחַיָּה֙ אֲשֶׁ֣ר אִתְּכֶ֔ם בָּע֧וֹף בַּבְּהֵמָ֛ה וּבְכָל־חַיַּ֥ת הָאָ֖רֶץ אִתְּכֶ֑ם מִכֹּל֙ יֹֽצְאֵ֣י הַתֵּבָ֔ה לְכֹ֖ל חַיַּ֥ת הָאָֽרֶץ:
11 Haré Mi pacto con ustedes, y toda vida jamás será cortada por las aguas de un diluvio. Jamás volverá a haber un diluvio para destruir la tierra”. יאוַֽהֲקִֽמֹתִ֤י אֶת־בְּרִיתִי֙ אִתְּכֶ֔ם וְלֹֽא־יִכָּרֵ֧ת כָּל־בָּשָׂ֛ר ע֖וֹד מִמֵּ֣י הַמַּבּ֑וּל וְלֹא־יִֽהְיֶ֥ה ע֛וֹד מַבּ֖וּל לְשַׁחֵ֥ת הָאָֽרֶץ:
12 Dijo Dios: “Ésta es la señal que proporciono para el pacto entre Mí, ustedes y toda criatura viviente que está con ustedes, para generaciones a perpetuidad. יבוַיֹּ֣אמֶר אֱלֹהִ֗ים זֹ֤את אֽוֹת־הַבְּרִית֙ אֲשֶׁר־אֲנִ֣י נֹתֵ֗ן בֵּינִי֙ וּבֵ֣ינֵיכֶ֔ם וּבֵ֛ין כָּל־נֶ֥פֶשׁ חַיָּ֖ה אֲשֶׁ֣ר אִתְּכֶ֑ם לְדֹרֹ֖ת עוֹלָֽם:
13 He puesto Mi arco iris en las nubes, y será una señal del pacto entre Mí y la tierra. יגאֶת־קַשְׁתִּ֕י נָתַ֖תִּי בֶּֽעָנָ֑ן וְהָֽיְתָה֙ לְא֣וֹת בְּרִ֔ית בֵּינִ֖י וּבֵ֥ין הָאָֽרֶץ:
14 Cuando Yo traiga nubes sobre la tierra, se verá el arco iris entre las nubes. ידוְהָיָ֕ה בְּעַֽנְנִ֥י עָנָ֖ן עַל־הָאָ֑רֶץ וְנִרְאֲתָ֥ה הַקֶּ֖שֶׁת בֶּֽעָנָֽן:
15 Recordaré entonces el pacto que existe entre Mí, ustedes y toda alma viviente en toda carne. טווְזָֽכַרְתִּ֣י אֶת־בְּרִיתִ֗י אֲשֶׁ֤ר בֵּינִי֙ וּבֵ֣ינֵיכֶ֔ם וּבֵ֛ין כָּל־נֶ֥פֶשׁ חַיָּ֖ה בְּכָל־בָּשָׂ֑ר וְלֹא־יִֽהְיֶ֨ה ע֤וֹד הַמַּ֨יִם֙ לְמַבּ֔וּל לְשַׁחֵ֖ת כָּל־בָּשָֽׂר:
16 El arco iris estará en las nubes, y lo veré para recordar el pacto eterno entre Dios y toda alma viviente en toda carne que esté sobre la tierra”. טזוְהָֽיְתָ֥ה הַקֶּ֖שֶׁת בֶּֽעָנָ֑ן וּרְאִיתִ֗יהָ לִזְכֹּר֙ בְּרִ֣ית עוֹלָ֔ם בֵּ֣ין אֱלֹהִ֔ים וּבֵין֙ כָּל־נֶ֣פֶשׁ חַיָּ֔ה בְּכָל־בָּשָׂ֖ר אֲשֶׁ֥ר עַל־הָאָֽרֶץ:
17 Dios le dijo a Nóaj: “Ésta es la señal del pacto que he hecho entre Mí y toda carne sobre la tierra”. יזוַיֹּ֥אמֶר אֱלֹהִ֖ים אֶל־נֹ֑חַ זֹ֤את אֽוֹת־הַבְּרִית֙ אֲשֶׁ֣ר הֲקִמֹ֔תִי בֵּינִ֕י וּבֵ֥ין כָּל־בָּשָׂ֖ר אֲשֶׁ֥ר עַל־הָאָֽרֶץ:

Sexta sección

Bereshit-Génesis Capítulo 9

18 Los hijos de Nóaj que salieron del arca eran Shem, Jam y Iéfet. Jam fue el padre de Cnáan. יחוַיִּֽהְי֣וּ בְנֵי־נֹ֗חַ הַיֹּֽצְאִים֙ מִן־הַתֵּבָ֔ה שֵׁ֖ם וְחָ֣ם וָיָ֑פֶת וְחָ֕ם ה֖וּא אֲבִ֥י כְנָֽעַן:
19 Estos tres fueron los hijos de Nóaj, y de ellos todo el mundo volvió a poblarse. יטשְׁלשָׁ֥ה אֵ֖לֶּה בְּנֵי־נֹ֑חַ וּמֵאֵ֖לֶּה נָֽפְצָ֥ה כָל־הָאָֽרֶץ:
20 Nóaj comenzó a ser un hombre del suelo, y plantó un viñedo. כוַיָּ֥חֶל נֹ֖חַ אִ֣ישׁ הָֽאֲדָמָ֑ה וַיִּטַּ֖ע כָּֽרֶם:
21 Bebió algo del vino, embriagándose, y se descubrió en la tienda. כאוַיֵּ֥שְׁתְּ מִן־הַיַּ֖יִן וַיִּשְׁכָּ֑ר וַיִּתְגַּ֖ל בְּת֥וֹךְ אָֽהֳלֹֽה:
22 Jam, el padre de Cnáan, vio a su padre desnudo y se lo contó a sus hermanos, que estaban afuera. כבוַיַּ֗רְא חָ֚ם אֲבִ֣י כְנַ֔עַן אֵ֖ת עֶרְוַ֣ת אָבִ֑יו וַיַּגֵּ֥ד לִשְׁנֵֽי־אֶחָ֖יו בַּחֽוּץ:
23 Shem y Iéfet tomaron un manto y lo colocaron sobre ambos hombros suyos [de Nóaj]. Caminando hacia atrás, cubrieron entonces la desnudez de su padre. Apartaron de él la mirada y no vieron a su padre desnudo. כגוַיִּקַּח֩ שֵׁ֨ם וָיֶ֜פֶת אֶת־הַשִּׂמְלָ֗ה וַיָּשִׂ֨ימוּ֙ עַל־שְׁכֶ֣ם שְׁנֵיהֶ֔ם וַיֵּֽלְכוּ֙ אֲחֹ֣רַנִּ֔ית וַיְכַסּ֕וּ אֵ֖ת עֶרְוַ֣ת אֲבִיהֶ֑ם וּפְנֵיהֶם֙ אֲחֹ֣רַנִּ֔ית וְעֶרְוַ֥ת אֲבִיהֶ֖ם לֹ֥א רָאֽוּ:
24 Nóaj despertó de su sueño inducido por el vino, y se dio cuenta de lo que le había hecho su hijo más joven. כדוַיִּ֥יקֶץ נֹ֖חַ מִיֵּינ֑וֹ וַיֵּ֕דַע אֵ֛ת אֲשֶׁר־עָ֥שָׂה ל֖וֹ בְּנ֥וֹ הַקָּטָֽן:
25 Dijo: “¡Maldito es Cnáan! ¡Será esclavo de esclavo para sus hermanos!”. כהוַיֹּ֖אמֶר אָר֣וּר כְּנָ֑עַן עֶ֥בֶד עֲבָדִ֖ים יִֽהְיֶ֥ה לְאֶחָֽיו:
26 Entonces dijo: “¡Bendito sea Dios, el Señor de Shem! ¡Cnáan será su esclavo! כווַיֹּ֕אמֶר בָּר֥וּךְ יְהֹוָ֖ה אֱלֹ֣הֵי שֵׁ֑ם וִיהִ֥י כְנַ֖עַן עֶ֥בֶד לָֽמוֹ:
27 Que Dios expanda a Iéfet, pero que more en las tiendas de Shem. ¡Que Cnáan sea esclavo de ellos!”. כזיַ֤פְתְּ אֱלֹהִים֙ לְיֶ֔פֶת וְיִשְׁכֹּ֖ן בְּאָֽהֳלֵי־שֵׁ֑ם וִיהִ֥י כְנַ֖עַן עֶ֥בֶד לָֽמוֹ:
28 Nóaj vivió 350 años después del diluvio. כחוַֽיְחִי־נֹ֖חַ אַחַ֣ר הַמַּבּ֑וּל שְׁל֤שׁ מֵאוֹת֙ שָׁנָ֔ה וַֽחֲמִשִּׁ֖ים שָׁנָֽה:
29 Todos los días de Nóaj fueron 950 años, y murió. כטוַֽיְהִי֙ כָּל־יְמֵי־נֹ֔חַ תְּשַׁ֤ע מֵאוֹת֙ שָׁנָ֔ה וַֽחֲמִשִּׁ֖ים שָׁנָ֑ה וַיָּמֹֽת:

Bereshit-Génesis Capítulo 10

Éstas son las crónicas de los hijos de Nóaj, Shem, Jam y Iéfet. Después del diluvio les nacieron hijos. אוְאֵ֨לֶּה֙ תּֽוֹלְדֹ֣ת בְּנֵי־נֹ֔חַ שֵׁ֖ם חָ֣ם וָיָ֑פֶת וַיִּוָּֽלְד֥וּ לָהֶ֛ם בָּנִ֖ים אַחַ֥ר הַמַּבּֽוּל:
Los hijos de Iéfet fueron Gómer, Magog, Madai, Iaván, Tuval, Méshej y Tirás. בבְּנֵ֣י יֶ֔פֶת גֹּ֣מֶר וּמָג֔וֹג וּמָדַ֖י וְיָוָ֣ן וְתֻבָ֑ל וּמֶ֖שֶׁךְ וְתִירָֽס:
Los hijos de Gómer fueron Ashkenaz, Rifat y Togarmá. גוּבְנֵ֖י גֹּ֑מֶר אַשְׁכְּנַ֥ז וְרִיפַ֖ת וְתֹֽגַרְמָֽה:
Los hijos de Iaván fueron Elishá, Tarshish, Kitim y Dodanim. דוּבְנֵ֥י יָוָ֖ן אֱלִישָׁ֣ה וְתַרְשִׁ֑ישׁ כִּתִּ֖ים וְדֹֽדָנִֽים:
De éstos las naciones aisladas se ramificaron hacia sus tierras. Cada uno tenía su propio lenguaje para sus familias en sus naciones. המֵאֵ֠לֶּה נִפְרְד֞וּ אִיֵּ֤י הַגּוֹיִם֙ בְּאַרְצֹתָ֔ם אִ֖ישׁ לִלְשֹׁנ֑וֹ לְמִשְׁפְּחֹתָ֖ם בְּגֽוֹיֵהֶֽם:
Los hijos de Jam fueron Cush, Mitzraim, Put y Cnáan. ווּבְנֵ֖י חָ֑ם כּ֥וּשׁ וּמִצְרַ֖יִם וּפ֥וּט וּכְנָֽעַן:
Los hijos de Cush fueron Sva, Javilá, Savtá, Raemá y Savtjá. Los hijos de Raemá fueron Shva y Dedán. זוּבְנֵ֣י כ֔וּשׁ סְבָא֙ וַֽחֲוִילָ֔ה וְסַבְתָּ֥ה וְרַעְמָ֖ה וְסַבְתְּכָ֑א וּבְנֵ֥י רַעְמָ֖ה שְׁבָ֥א וּדְדָֽן:
Cush fue el padre de Nimrod, que fue el primero en acumular poder en el mundo. חוְכ֖וּשׁ יָלַ֣ד אֶת־נִמְרֹ֑ד ה֣וּא הֵחֵ֔ל לִֽהְי֥וֹת גִּבֹּ֖ר בָּאָֽרֶץ:
Fue un poderoso cazador ante Dios. Hay de este modo un dicho: “¡Como Nimrod, un poderoso cazador ante Dios!”. טהֽוּא־הָיָ֥ה גִּבֹּֽר־צַ֖יִד לִפְנֵ֣י יְהֹוָ֑ה עַל־כֵּן֙ יֵֽאָמַ֔ר כְּנִמְרֹ֛ד גִּבּ֥וֹר צַ֖יִד לִפְנֵ֥י יְהֹוָֽה:
10 El comienzo de su reino fue Babilonia, junto con Érej, Acad y Calné, en la tierra de Shinar. יוַתְּהִ֨י רֵאשִׁ֤ית מַמְלַכְתּוֹ֙ בָּבֶ֔ל וְאֶ֖רֶךְ וְאַכַּ֣ד וְכַלְנֵ֑ה בְּאֶ֖רֶץ שִׁנְעָֽר:
11 Ashur salió de esa tierra, y construyó Nínive, Rejovot Ir y Cálaj, יאמִן־הָאָ֥רֶץ הַהִ֖וא יָצָ֣א אַשּׁ֑וּר וַיִּ֨בֶן֙ אֶת־נִ֣ינְוֵ֔ה וְאֶת־רְחֹבֹ֥ת עִ֖יר וְאֶת־כָּֽלַח:
12 así como también Resen, entre Nínive y Cálaj. [Nínive] es una gran ciudad. יבוְאֶת־רֶ֕סֶן בֵּ֥ין נִֽינְוֵ֖ה וּבֵ֣ין כָּ֑לַח הִ֖וא הָעִ֥יר הַגְּדֹלָֽה:
13 Mitzraim engendró a los Ludim, los Anamim, los Lehavim, los Naftujim, יגוּמִצְרַ֡יִם יָלַ֞ד אֶת־לוּדִ֧ים וְאֶת־עֲנָמִ֛ים וְאֶת־לְהָבִ֖ים וְאֶת־נַפְתֻּחִֽים:
14 los Patrusim y los Caslujim (de donde descendieron los filisteos) y los caftorim. ידוְאֶת־פַּתְרֻסִ֞ים וְאֶת־כַּסְלֻחִ֗ים אֲשֶׁ֨ר יָֽצְא֥וּ מִשָּׁ֛ם פְּלִשְׁתִּ֖ים וְאֶת־כַּפְתֹּרִֽים:
15 Cnáan engendró a Tzidón (su primogénito) y Jet, טווּכְנַ֗עַן יָלַ֛ד אֶת־צִידֹ֥ן בְּכֹר֖וֹ וְאֶת־חֵֽת:
16 así como también a los jebuseos, los amorreos, los guergueseos, טזוְאֶת־הַיְבוּסִי֙ וְאֶת־הָ֣אֱמֹרִ֔י וְאֵ֖ת הַגִּרְגָּשִֽׁי:
17 los heveos, los arquitas, los sinitas, יזוְאֶת־הַֽחִוִּ֥י וְאֶת־הָֽעַרְקִ֖י וְאֶת־הַסִּינִֽי:
18 Los arvaditas, los semareos y los jamateos. Más tarde la familias de los cananeos fueron dispersadas. יחוְאֶת־הָֽאַרְוָדִ֥י וְאֶת־הַצְּמָרִ֖י וְאֶת־הַֽחֲמָתִ֑י וְאַחַ֣ר נָפֹ֔צוּ מִשְׁפְּח֖וֹת הַכְּנַֽעֲנִֽי:
19 Las fronteras cananeas se extendían desde Sidón hacia Guerar hasta Gaza, y hacia Sodoma, Gomorra, Admá y Seboim, hasta Lesa. יטוַיְהִ֞י גְּב֤וּל הַכְּנַֽעֲנִי֙ מִצִּידֹ֔ן בֹּֽאֲכָ֥ה גְרָ֖רָה עַד־עַזָּ֑ה בֹּֽאֲכָ֞ה סְדֹ֧מָה וַֽעֲמֹרָ֛ה וְאַדְמָ֥ה וּצְבוֹיִ֖ם (כתיב וּצְבֹיִ֖ם)עַד־לָֽשַׁע:
20 Estos son los descendientes de Jam, según sus familias y lenguajes, por sus tierras y naciones. כאֵ֣לֶּה בְנֵי־חָ֔ם לְמִשְׁפְּחֹתָ֖ם לִלְשֹֽׁנֹתָ֑ם בְּאַרְצֹתָ֖ם בְּגֽוֹיֵהֶֽם:
21 También a Shem le nacieron hijos. Fue el ancestro de los hebreos, [y] el hermano de Iéfet, el mayor. כאוּלְשֵׁ֥ם יֻלַּ֖ד גַּם־ה֑וּא אֲבִי֙ כָּל־בְּנֵי־עֵ֔בֶר אֲחִ֖י יֶ֥פֶת הַגָּדֽוֹל:
22 Los hijos de Shem fueron Elam, Azur, Arpajshad, Lud y Aram. כבבְּנֵ֥י שֵׁ֖ם עֵילָ֣ם וְאַשּׁ֑וּר וְאַרְפַּכְשַׁ֖ד וְל֥וּד וַֽאֲרָֽם:
23 Los hijos de Aram fueron Utz, Jul, Guéter y Mash. כגוּבְנֵ֖י אֲרָ֑ם ע֥וּץ וְח֖וּל וְגֶ֥תֶר וָמַֽשׁ:
24 Arpajshad tuvo un hijo, Shélaj. Shélaj tuvo un hijo, Éver. כדוְאַרְפַּכְשַׁ֖ד יָלַ֣ד אֶת־שָׁ֑לַח וְשֶׁ֖לַח יָלַ֥ד אֶת־עֵֽבֶר:
25 Éver tuvo dos hijos. El nombre del primero era Péleg, porque el mundo llegó a estar dividido en sus días. El nombre de su hermano era Ioktán. כהוּלְעֵ֥בֶר יֻלַּ֖ד שְׁנֵ֣י בָנִ֑ים שֵׁ֣ם הָֽאֶחָ֞ד פֶּ֗לֶג כִּ֤י בְיָמָיו֙ נִפְלְגָ֣ה הָאָ֔רֶץ וְשֵׁ֥ם אָחִ֖יו יָקְטָֽן:
26 Ioktán fue el padre de Almodad, Shélef, Jatzarmávet, Iéraj, כווְיָקְטָ֣ן יָלַ֔ד אֶת־אַלְמוֹדָ֖ד וְאֶת־שָׁ֑לֶף וְאֶת־חֲצַרְמָ֖וֶת וְאֶת־יָֽרַח:
27 Hadoram, Uzal, Diklá, כזוְאֶת־הֲדוֹרָ֥ם וְאֶת־אוּזָ֖ל וְאֶת־דִּקְלָֽה:
28 Oval, Avimael, Shva, כחוְאֶת־עוֹבָ֥ל וְאֶת־אֲבִֽימָאֵ֖ל וְאֶת־שְׁבָֽא:
29 Ofir, Javilá y Iovav. Todos estos fueron los hijos de Ioktán. כטוְאֶת־אוֹפִ֥ר וְאֶת־חֲוִילָ֖ה וְאֶת־יוֹבָ֑ב כָּל־אֵ֖לֶּה בְּנֵ֥י יָקְטָֽן:
30 Sus asentamientos se extendían desde Meshá hacia Sfar, la montaña oriental. לוַיְהִ֥י מֽוֹשָׁבָ֖ם מִמֵּשָׁ֑א בֹּֽאֲכָ֥ה סְפָ֖רָה הַ֥ר הַקֶּֽדֶם:
31 Éstos son los descendientes de Shem, según sus familias y lenguajes, por sus tierras y naciones. לאאֵ֣לֶּה בְנֵי־שֵׁ֔ם לְמִשְׁפְּחֹתָ֖ם לִלְשֹֽׁנֹתָ֑ם בְּאַרְצֹתָ֖ם לְגֽוֹיֵהֶֽם:
32 Tales fueron las familias de los hijos de Nóaj, según sus crónicas en sus naciones. De éstas, las naciones se dispersaron por sobre la tierra después del diluvio. לבאֵ֣לֶּה מִשְׁפְּחֹ֧ת בְּנֵי־נֹ֛חַ לְתֽוֹלְדֹתָ֖ם בְּגֽוֹיֵהֶ֑ם וּמֵאֵ֜לֶּה נִפְרְד֧וּ הַגּוֹיִ֛ם בָּאָ֖רֶץ אַחַ֥ר הַמַּבּֽוּל:

Septima sección

Bereshit-Génesis Capítulo 11

Toda la tierra tenía un lenguaje con palabras uniformes. אוַיְהִ֥י כָל־הָאָ֖רֶץ שָׂפָ֣ה אֶחָ֑ת וּדְבָרִ֖ים אֲחָדִֽים:
Cuando [los pueblos] migraron desde el oriente, encontraron un valle en la tierra de Shinar, y se establecieron allí. בוַיְהִ֖י בְּנָסְעָ֣ם מִקֶּ֑דֶם וַיִּמְצְא֥וּ בִקְעָ֛ה בְּאֶ֥רֶץ שִׁנְעָ֖ר וַיֵּ֥שְׁבוּ שָֽׁם:
Se dijeron el uno al otro: “Vamos, moldeemos ladrillos y cozámoslos”. Entonces tuvieron ladrillos para usar como piedra, y asfalto para mortero. גוַיֹּֽאמְר֞וּ אִ֣ישׁ אֶל־רֵעֵ֗הוּ הָ֚בָה נִלְבְּנָ֣ה לְבֵנִ֔ים וְנִשְׂרְפָ֖ה לִשְׂרֵפָ֑ה וַתְּהִ֨י לָהֶ֤ם הַלְּבֵנָה֙ לְאָ֔בֶן וְהַ֣חֵמָ֔ר הָיָ֥ה לָהֶ֖ם לַחֹֽמֶר:
Dijeron: “Vamos, construyámonos una ciudad, y una torre cuya cima alcance el firmamento. Hagámonos un nombre, para que no seamos dispersados por sobre toda la faz de la tierra”. דוַיֹּֽאמְר֞וּ הָ֣בָה | נִבְנֶה־לָּ֣נוּ עִ֗יר וּמִגְדָּל֙ וְרֹאשׁ֣וֹ בַשָּׁמַ֔יִם וְנַֽעֲשֶׂה־לָּ֖נוּ שֵׁ֑ם פֶּן־נָפ֖וּץ עַל־פְּנֵ֥י כָל־הָאָֽרֶץ:
Dios descendió para ver la ciudad y la torre que los hijos del hombre habían construido. הוַיֵּ֣רֶד יְהֹוָ֔ה לִרְאֹ֥ת אֶת־הָעִ֖יר וְאֶת־הַמִּגְדָּ֑ל אֲשֶׁ֥ר בָּנ֖וּ בְּנֵ֥י הָֽאָדָֽם:
Dijo Dios: “Son un solo pueblo, teniendo todos un lenguaje, ¡y esto es lo primero que hacen! ¡Ahora bien, ¡nada de lo que planeen hacer será inalcanzable para ellos! ווַיֹּ֣אמֶר יְהֹוָ֗ה הֵ֣ן עַ֤ם אֶחָד֙ וְשָׂפָ֤ה אַחַת֙ לְכֻלָּ֔ם וְזֶ֖ה הַֽחִלָּ֣ם לַֽעֲשׂ֑וֹת וְעַתָּה֙ לֹֽא־יִבָּצֵ֣ר מֵהֶ֔ם כֹּ֛ל אֲשֶׁ֥ר יָֽזְמ֖וּ לַֽעֲשֽׂוֹת:
Vamos, descendamos y confundamos su habla, de modo que una persona no comprenda el habla de la otra”. זהָ֚בָה נֵֽרְדָ֔ה וְנָֽבְלָ֥ה שָׁ֖ם שְׂפָתָ֑ם אֲשֶׁר֙ לֹ֣א יִשְׁמְע֔וּ אִ֖ישׁ שְׂפַ֥ת רֵעֵֽהוּ:
De ese lugar, Dios los dispersó por sobre toda la faz de la tierra, y dejaron de construir la ciudad. חוַיָּ֨פֶץ יְהֹוָ֥ה אֹתָ֛ם מִשָּׁ֖ם עַל־פְּנֵ֣י כָל־הָאָ֑רֶץ וַיַּחְדְּל֖וּ לִבְנֹ֥ת הָעִֽיר:
La nombró Bavel, porque éste fue el lugar donde Dios confundió el lenguaje del mundo. Fue de allí que Dios dispersó [a la humanidad] por sobre toda la faz de la tierra. טעַל־כֵּ֞ן קָרָ֤א שְׁמָהּ֙ בָּבֶ֔ל כִּי־שָׁ֛ם בָּלַ֥ל יְהֹוָ֖ה שְׂפַ֣ת כָּל־הָאָ֑רֶץ וּמִשָּׁם֙ הֱפִיצָ֣ם יְהֹוָ֔ה עַל־פְּנֵ֖י כָּל־הָאָֽרֶץ:
10 Éstas son las crónicas de Shem: Shem tenía 100 años de edad cuando tuvo un hijo, Arpajshad, dos años después del diluvio. יאֵ֚לֶּה תּֽוֹלְדֹ֣ת שֵׁ֔ם שֵׁ֚ם בֶּן־מְאַ֣ת שָׁנָ֔ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־אַרְפַּכְשָׁ֑ד שְׁנָתַ֖יִם אַחַ֥ר הַמַּבּֽוּל:
11 Shem vivió 500 años después de tener a Arpajshad, y tuvo hijos e hijas. יאוַֽיְחִי־שֵׁ֗ם אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־אַרְפַּכְשָׁ֔ד חֲמֵ֥שׁ מֵא֖וֹת שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
12 Arpajshad tenía 35 años de edad cuando tuvo un hijo, Shélaj. יבוְאַרְפַּכְשַׁ֣ד חַ֔י חָמֵ֥שׁ וּשְׁלשִׁ֖ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־שָֽׁלַח:
13 Arpajshad vivió 403 años después de tener a Shélaj, y tuvo hijos e hijas. יגוַיְחִ֣י אַרְפַּכְשַׁ֗ד אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־שֶׁ֔לַח שָׁל֣שׁ שָׁנִ֔ים וְאַרְבַּ֥ע מֵא֖וֹת שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
14 Shélaj tenía 30 años de edad cuando tuvo un hijo, Éver. ידוְשֶׁ֥לַח חַ֖י שְׁלשִׁ֣ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־עֵֽבֶר:
15 Shélaj vivió 403 años después de tener a Éver, y tuvo hijos e hijas. טווַֽיְחִי־שֶׁ֗לַח אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־עֵ֔בֶר שָׁל֣שׁ שָׁנִ֔ים וְאַרְבַּ֥ע מֵא֖וֹת שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
16 Éver tenía 34 años de edad cuando tuvo un hijo, Péleg. טזוַֽיְחִי־עֵ֕בֶר אַרְבַּ֥ע וּשְׁלשִׁ֖ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־פָּֽלֶג:
17 Éver vivió 430 años después de tener a Péleg, y tuvo hijos e hijas. יזוַֽיְחִי־עֵ֗בֶר אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־פֶּ֔לֶג שְׁלשִׁ֣ים שָׁנָ֔ה וְאַרְבַּ֥ע מֵא֖וֹת שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
18 Péleg tenía 30 años de edad cuando tuvo un hijo, Reú. יחוַֽיְחִי־פֶ֖לֶג שְׁלשִׁ֣ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־רְעֽוּ:
19 Péleg vivió 209 años después de tener a Reú, y tuvo hijos e hijas. יטוַֽיְחִי־פֶ֗לֶג אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־רְע֔וּ תֵּ֥שַׁע שָׁנִ֖ים וּמָאתַ֣יִם שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
20 Reú tenía 32 años de edad cuando tuvo un hijo, Srug. כוַיְחִ֣י רְע֔וּ שְׁתַּ֥יִם וּשְׁלשִׁ֖ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־שְׂרֽוּג:
21 Reú vivió 207 años después de tener a Srug, y tuvo hijos e hijas. כאוַיְחִ֣י רְע֗וּ אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־שְׂר֔וּג שֶׁ֥בַע שָׁנִ֖ים וּמָאתַ֣יִם שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
22 Srug tenía 30 años de edad cuando tuvo un hijo, Najor. כבוַיְחִ֥י שְׂר֖וּג שְׁלשִׁ֣ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־נָחֽוֹר:
23 Srug vivió 200 años después de tener a Najor, y tuvo hijos e hijas. כגוַיְחִ֣י שְׂר֗וּג אַֽחֲרֵ֛י הֽוֹלִיד֥וֹ אֶת־נָח֖וֹר מָאתַ֣יִם שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
24 Najor tenía 29 años de edad cuando tuvo un hijo, Téraj. כדוַיְחִ֣י נָח֔וֹר תֵּ֥שַׁע וְעֶשְׂרִ֖ים שָׁנָ֑ה וַיּ֖וֹלֶד אֶת־תָּֽרַח:
25 Najor vivió 119 años después de tener a Téraj, y tuvo hijos e hijas. כהוַיְחִ֣י נָח֗וֹר אַֽחֲרֵי֙ הֽוֹלִיד֣וֹ אֶת־תֶּ֔רַח תְּשַׁע־עֶשְׂרֵ֥ה שָׁנָ֖ה וּמְאַ֣ת שָׁנָ֑ה וַיּ֥וֹלֶד בָּנִ֖ים וּבָנֽוֹת:
26 Téraj tenía 70 años de edad cuando engendró a Avram, Najor y Harán. כווַֽיְחִי־תֶ֖רַח שִׁבְעִ֣ים שָׁנָ֑ה וַיּ֨וֹלֶד֙ אֶת־אַבְרָ֔ם אֶת־נָח֖וֹר וְאֶת־הָרָֽן:
27 Éstas son las crónicas de Téraj: Téraj engendró a Avram, Najor y Harán. Harán tuvo un hijo, Lot. כזוְאֵ֨לֶּה֙ תּֽוֹלְדֹ֣ת תֶּ֔רַח תֶּ֚רַח הוֹלִ֣יד אֶת־אַבְרָ֔ם אֶת־נָח֖וֹר וְאֶת־הָרָ֑ן וְהָרָ֖ן הוֹלִ֥יד אֶת־לֽוֹט:
28 Harán murió durante la vida de su padre Téraj, en la tierra de su nacimiento, Ur Casdim. כחוַיָּ֣מָת הָרָ֔ן עַל־פְּנֵ֖י תֶּ֣רַח אָבִ֑יו בְּאֶ֥רֶץ מֽוֹלַדְתּ֖וֹ בְּא֥וּר כַּשְׂדִּֽים:
29 Avram y Najor se casaron. El nombre de la mujer de Avram era Sarai. El nombre de la mujer de Najor era Milcá, la hija de Harán (quien fue el padre de Milcá e Iscá). כטוַיִּקַּ֨ח אַבְרָ֧ם וְנָח֛וֹר לָהֶ֖ם נָשִׁ֑ים שֵׁ֤ם אֵֽשֶׁת־אַבְרָם֙ שָׂרָ֔י וְשֵׁ֤ם אֵֽשֶׁת־נָחוֹר֙ מִלְכָּ֔ה בַּת־הָרָ֥ן אֲבִֽי־מִלְכָּ֖ה וַֽאֲבִ֥י יִסְכָּֽה:
30 Sarai era estéril; no tenía hijos. לוַתְּהִ֥י שָׂרַ֖י עֲקָרָ֑ה אֵ֥ין לָ֖הּ וָלָֽד:
31 Téraj tomó a su hijo Avram, a su nieto Lot (el hijo de Harán) y a su nuera Sarai (mujer de Avram). Con ellos, salió de Ur Casdim, dirigiéndose hacia la tierra de Cnáan. Llegaron hasta Jarán y se establecieron allí. לאוַיִּקַּ֨ח תֶּ֜רַח אֶת־אַבְרָ֣ם בְּנ֗וֹ וְאֶת־ל֤וֹט בֶּן־הָרָן֙ בֶּן־בְּנ֔וֹ וְאֵת֙ שָׂרַ֣י כַּלָּת֔וֹ אֵ֖שֶׁת אַבְרָ֣ם בְּנ֑וֹ וַיֵּֽצְא֨וּ אִתָּ֜ם מֵא֣וּר כַּשְׂדִּ֗ים לָלֶ֨כֶת֙ אַ֣רְצָה כְּנַ֔עַן וַיָּבֹ֥אוּ עַד־חָרָ֖ן וַיֵּ֥שְׁבוּ שָֽׁם:
32 Todos los días de Téraj fueron 205 años, y Téraj murió en Jarán. לבוַיִּֽהְי֣וּ יְמֵי־תֶ֔רַח חָמֵ֥שׁ שָׁנִ֖ים וּמָאתַ֣יִם שָׁנָ֑ה וַיָּ֥מָת תֶּ֖רַח בְּחָרָֽן:

Sección de Maftir

Bereshit-Génesis Capítulo 11

29 Avram y Najor se casaron. El nombre de la mujer de Avram era Sarai. El nombre de la mujer de Najor era Milcá, la hija de Harán (quien fue el padre de Milcá e Iscá). כטוַיִּקַּ֨ח אַבְרָ֧ם וְנָח֛וֹר לָהֶ֖ם נָשִׁ֑ים שֵׁ֤ם אֵֽשֶׁת־אַבְרָם֙ שָׂרָ֔י וְשֵׁ֤ם אֵֽשֶׁת־נָחוֹר֙ מִלְכָּ֔ה בַּת־הָרָ֥ן אֲבִֽי־מִלְכָּ֖ה וַֽאֲבִ֥י יִסְכָּֽה:
30 Sarai era estéril; no tenía hijos. לוַתְּהִ֥י שָׂרַ֖י עֲקָרָ֑ה אֵ֥ין לָ֖הּ וָלָֽד:
31 Téraj tomó a su hijo Avram, a su nieto Lot (el hijo de Harán) y a su nuera Sarai (mujer de Avram). Con ellos, salió de Ur Casdim, dirigiéndose hacia la tierra de Cnáan. Llegaron hasta Jarán y se establecieron allí. לאוַיִּקַּ֨ח תֶּ֜רַח אֶת־אַבְרָ֣ם בְּנ֗וֹ וְאֶת־ל֤וֹט בֶּן־הָרָן֙ בֶּן־בְּנ֔וֹ וְאֵת֙ שָׂרַ֣י כַּלָּת֔וֹ אֵ֖שֶׁת אַבְרָ֣ם בְּנ֑וֹ וַיֵּֽצְא֨וּ אִתָּ֜ם מֵא֣וּר כַּשְׂדִּ֗ים לָלֶ֨כֶת֙ אַ֣רְצָה כְּנַ֔עַן וַיָּבֹ֥אוּ עַד־חָרָ֖ן וַיֵּ֥שְׁבוּ שָֽׁם:
32 Todos los días de Téraj fueron 205 años, y Téraj murió en Jarán. לבוַיִּֽהְי֣וּ יְמֵי־תֶ֔רַח חָמֵ֥שׁ שָׁנִ֖ים וּמָאתַ֣יִם שָׁנָ֑ה וַיָּ֥מָת תֶּ֖רַח בְּחָרָֽן:

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[NT. Goal: Este post ha sido editado en la mañana previa a Shabat y se publicará por el sistema de publicación programada de WordPress a partir de las 00.00 h del 05/11/16. Shalom].

Un comentario sobre “Parashá de la semana [HaShavúa]Parshat Noaj.

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